Tiembla la tierra una vez más
anunciando otra muerte.
Veo sus ojos hundidos,
de un color que duele,
solo de mirarlos.
(Coro S. Quintana, del poemario Ecos de Ausencia, Huerga Fierro)
AUSENCIA
A la memoria de Daniel Ramírez Bayo,
nacido en Vélez Málaga, el 6-12-1989,
hijo de José Antonio y Antonia, hermano de José Carlos,
la actual esperanza.
El suelo de nuestras almas
se halla en constante humedad
por el torrente de lágrimas.
Fueron nueve los meses de espera
para poder ver tu rostro,
te fuiste siendo adolescente
con dieciséis brillantes estrellas
selladas
sobre la ingenuidad de tu frente.
¡Cuánto nos duele tu ausencia!
¡Cómo sentimos los vivos,
la soledad de tu muerte!
Soledad que nos invade
de oscuridad la cabeza,
y punzadas..., en el vientre.
¡Cuánta tristeza produce
este vacío presente!
Pues no sólo mueren los muertos,
su gente, con ellos muere.
Nuestro tiempo se detuvo
cuando ocurrió el accidente.
Sin saberlo tú,
sin saberlo nadie
aquel veintinueve de abril
el más allá te tendió su puente.
Y nosotros te cantamos
con la pena en nuestros labios:
Duérmete niño
duérmete ya,
Lentejas habrá en el almuerzo,
tortilla para cenar.
Y dormidito estás.
¡Cuántas veces suena tu voz
en el eco de los sueños!
¡Cuántas tu risa presta!
¡¡¡Daniel!!!,
amigo de todos,
¡¡¡Daniel!!!,
desleal con nadie.
Tu memoria queda en las gentes,
tu buen hacer,
tu donaire.
¡¡¡DANIEL!!!,
te nombra el silencio
en la paz de nuestra casa.
Creer en Dios,
en el cielo,
tener esperanza...
Soñar la vida
nunca se acaba
que sólo cambia...
(Coro S. Quintana, del poemario Ecos de Ausencia, Huerga Fierro)
Isabel Pavón
en Málaga, a 11-6-2008
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