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Jesucristo `showman´
¡Vengan a ver lo que Jesucristo hace! Traigan todas sus enfermedades, todos sus problemas. Deposítenlo ahí, justo a sus pies. Él se encargará de hacerlos desaparecer.
No sufra más. Jesucristo le regala una vida sin dolor.
Pasen y vean los milagros que él realizará justo en sus mismas narices.
El cojo andará, el ciego verá, no importa cual sea su mal, físico o mental, Jesucristo lo liberará en un abrir y cerrar de ojos.
¡Pasen y vean!
La multitud se aglutina. Espectadores expectantes aguardan a que las manos sean levantadas y que éstas al bajar produzcan un recio viento del espíritu que rocíe de sanidad la estancia.
Huele a promesas, a esperanza. Cojos, mancos ciegos, paralíticos, una larga lista de necesitados esperan a que Jesucristo showman pose su varita mágica sobre ellos y la enfermedad huya, los problemas se solventen, el milagro ocurra.
Miro con desaliento el espectáculo. Mi Dios no es un dios payaso. No es un juguete que el hombre pueda manipular. Mi Dios es un Dios de orden.
Jesús sentó a la multitud y le dio de comer de forma ordenada. Pudo hacerlo como una gran exhibición de poder, sin embargo, optó por el orden, la quietud. Manifestó su gloria en las bodas de Caná, y sólo los sirvientes y sus discípulos fueron receptores de lo que había ocurrido.
Ejecutó infinidad de milagros en su trayectoria por la tierra, aún así, siempre le precedió la humildad.
Mi Dios es un Dios de milagros. Un Dios que sana, liberta, cautiva, rompe, sacia, llena, arropa, transforma, restaura... pero Él es el único que decide cuando y cómo hacerlo. No se deja llevar por manos de hombres que eligen alocadamente el momento en que el Maestro ha de sanar, y que pretenden hacer de ello todo un espectáculo.
Puede que mi forma de observar este tipo de eventos quede a merced de críticas, que muchos piensen que es desacertada la manera en la que percibo lo que es en realidad predicar el evangelio. Están en todo su derecho.
No obstante y pese a ello, muestro con pesar mi censura, pues me sigue zarandeando la extraña manera en la que veces ataviamos el mensaje de salvación...
Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).
© Y. Tamayo, ProtestanteDigital.com (España, 2009). |
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