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PROTESTANTE DIGITAL
Mirar para otro lado
Querido joven: Si la realidad no te gusta o te compromete, mira hacia otro lado. Eso es lo que hacen -¿hacemos?- muchísimas personas y no estamos tan mal.
¡Al loro! Ya lo dijo Jan Laporta presidente de Barça cuando su gestión hacia aguas por todas partes. Nadie se acuerda ahora de su manera irracional de mantenerse en el cargo contra toda lógica ni de que tal empecinamiento marcaría para mal toda su gestión. Guardiola, un entrenador inteligente y sensato que por lo visto entiende bastante de fútbol, le dio la vuelta a la situación. Primera e importante lección: Si tienes éxito tus cantadas –y digo cantadas por no decir otra cosa- irán directamente al baúl de los
recuerdos.
Puedes mirar para otro lado de muchas maneras, unas más sutiles que otras, pero todas útiles según las circunstancias, el contexto o tu grado de responsabilidad. Preventivamente debes enfocar tu paso por la vida estando presente sólo donde nunca pasa nada. Si pasa algo actúa como si no fue contigo o, mejor aún, como si no pasara nada. Con eso ya salvaras un montón de conflictos innecesarios que te podrían complicar la existencia.
Si por una de aquellas casualidades te vieras metido en algo serio y no lo pudieras negar di que no viste los hechos principales y evita pronunciarte; posiblemente eso contribuya con la injusticia pero a ti te evitara problemas, que al fin y al cabo es de lo que se trata.
Llegado el caso siempre queda la posibilidad de desdibujar los papeles, ya sabes, de alguna manera provocaría la victima o habría razones que explicaran la actuación del verdugo. Podrías pedir a la victima olvido, perdón comprensión, madurez o simplemente silencio por amor a la comunidad.
Si lo pides "por amor al Señor" es muy difícil que falle. Cuando la cosa ya no se pueda ocultar suele servir lo de la acusación interesada, no niegues los hechos pero pon el acento en las segundas intenciones que pueda tener quien denuncia con razón.
Cuestiona la competencia del juez de turno –sea quien sea- y enfádate mucho porque así no se hacen las cosas. Son diferentes cortinas de humo para que la verdad no sea verdad, de vedad.
Esto vale lo mismo para violencia doméstica que para corrupción política o para convivir en una iglesia. Bueno, cuando el contexto es eclesial es importante envolver el odio con las palabras como "te amo en el Señor", que a muchos les ha permitido ir haciendo toda la vida.
Queda por concretar si esto nos lleva a que no estemos tan mal o que así nos luzca el pelo.
Luis Ruiz es ingeniero y escritor
Publicado en P+D:
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