DIOS BUSCA INTERCESORES (II)
El pecado de los profetas.
Eran profetas falsos, cosa que se hacia evidente por sus obras y prácticas codiciosas. Jesús dijo: “Por sus frutos los conocereis”
“Hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como de león rugiente que arrebata la presa. Devoraron vidas,tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella.” (Vs.25)
Dios no dice “mis profetas” sino “sus profetas” porque no eran profetas que él había enviado. El pueblo los recibia dandoles la bienvenida porque hablaban lo que ellos querian escuchar, pero el Señor no los habia mandado.
“Sus profetas recubrían con lodo suelto, profetizando vanidad y prediciéndoles mentira, diciendo: ‘Así ha dicho Jehová, el Señor’, y Jehová no había hablado.” (Vs. 28)
Las palabras que daban al pueblo eran superficiales y carentes del Espíritu de Dios, profetizaban los pensamientos de su propio corazón carnal. El lodo suelto es lo que significa aquí, lo carnal y natural, lo humano, nada que proceda del Espiritu de Dios. Es el barro que no resistirá la lluvia, el fuego y el viento de la prueba por la que Dios hará pasar toda su obra.
La palabra “conjuración” está relacionada con hechiceria y brujería, satanás utilizaba a estos profetas falsos los cuales estaban unidos en su proposito. Un espiritu de mentira obraba hablando através de ellos.
Probablemente hubo un tiempo en que Dios hablara por medio de ellos y fueron hombres ungidos por Dios, pero ya no. Se han extraviado de la verdad siguiendo el camino de Balaán.
El pueblo sufría el despojo y el abuso de todos estos falsos profetas, por los cuales eran manipulados y sometidos a ellos. Eran “como león rugiente que arrebata presa” Hijos de su padre el diablo, cachorros de satanás el “león rugiente” que anda alrededor buscando a quién devorar.
“Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.” (1ª Pedro 5:8)
“Arrebatan presa” Las toman para sí; se agencian las almas como si fueran suyas, y lo que están haciendo es robandoselas al Señor. Entran en el redil por los vallados rotos y através de los muros caidos, no por la puerta. Actuan como si los hombres y mujeres fuesen de su propiedad y sin derecho se apropian de sus vidas, las manipulan y controlan como a marionetas en manos de un titiritero.
“devoraron vidas” Primero las roban, luego las esclavizan y las hacen dependiente de ellos anulando por completo todo desarrollo y crecimiento espiritual. Anulan la libertad y la individualidad de los creyentes en sus responsabilidades de libre albeldrio y capacidad de elección dada por Dios. Esa es exactamente la obra de Satanás, subyugar a los hombres bajo su dominio y voluntad.
¿Pero que hay detrás de todo esto y cual es la intención de los falsos profetas?
“ tomaron haciendas y honra” Está muy claro lo que buscan y persiguen, las posesiones y riquezas que pertenecen al pueblo y la honra y gloria que solo pertenecen a Dios.
De modo que todo aquel que se considere profeta a si mismo, examine su corazón y vea las intenciones que lo motivan ¿Es la riqueza, es la aprobación y la gloria de los hombres?
(2ª Pedro 2:1-3) (Judas 3,4,16)
El pecado de los sacerdotes.
“Sus sacerdotes violaron mi Ley y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio. De mis sábados apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos.” (Vs. 26)
Obserbamos una vez mas como se refiere a los sacerdotes de la misma manera que a los profetas “sus sacerdotes” y no “mis sacerdotes” , estaban por agradar al pueblo y no a Dios. El pueblo los aceptaba, pues tenían lo que ellos querían y admiraban, pero no eran siervos del Señor.
“Sus sacerdotes violaron mi Ley y contaminaron mis santuarios” Ellos no cumplieron los mandamientos de Dios, no obedecieron toda la palabra de Dios.
La infracción de la ley es pecado y este nos destituye de la gloria de Dios y nos incapacita para servirlo en cualquier ministerio, especialmente en todo lo referido al servicio sacerdotal del templo.
Igualmente los que sirven en la iglesia del Señor deben ser ejemplos para todo el pueblo y cumplir con toda la voluntad de Dios expresada en su palabra. Si eso no es así quedan descalificados para el ministerio de manera automatica.
Los pastores, ancianos, sacerdotes, los presbiteros, los obispos o como sea que los llamemos deben ser los primeros en obedecer a Dios y ser ejemplos para luego enseñar con autoridad espiritual.
Jesús llamó a los religiosos oficiales de su tiempo sepulcros blanqueados, porque solo tenían de religiosos la apariencia, pero por dentro en sus corazones estaban podridos. Solo tenían apariencia de piedad pero no eran practicantes de corazón.
Estos habian convertido el templo de Dios en un mercado, un centro de negocios mundano, habiendo perdido todo respeto por la casa de Dios.
Los sacerdotes contaminaban el santuario de Dios cuando ofrecian sacrificios defectuosos, aceptandolos del pueblo para congraciarse con ellos.
Cuando ofrecian fuego extraño, fuego comun, contaminaban el santuario. Solo se puede servir a Dios con lo que él mismo a estipulado. Nada que sea de la carne y de invención del hombre puede agradar a Dios por muy bonita apariencia que tenga. Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es. Una cosa es el fuego de las pasiones humanas, los deseos de los hombres, las intenciones del corazón y otra muy distinta el fuego del Espíritu, el celo de Dios.
Contaminaban el santuario cuando ofrecian incienso extraño, perfumes que no eran según la formula que Dios habia ordenado. Esto era un gran pecado, y tanto por ofrecer fuego extraño como incienso falso los sacerdotes morian, eran fulminados de forma inmediata.
Así está sucediendo hoy en la iglesia del Señor, ese fuego falso que se le ofrece como pasiones carnales, emocionalismo, isterismo colectivo, espectaculos mundanos. Ese incienso que representa la adoración, oraciones y alabanza, se hace de forma tan natural y carnal que resultan extrañas al Señor. Todo esto ha contaminado y ensuciado la iglesia que es el santuario de Dios.
“entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio.”
Los sacerdotes habian perdido todo discernimiento espiritual, ya no distinguian entre lo que era de Dios y lo que no. Para ellos todo era una mezcla valida y aceptable, no encontraban ofensivo la introducción de lo profano en el santuario de Dios. El pecado los engañaba de tal manera que sus conciencias estaban oscurecidas hasta el punto de haber perdido toda sensibilidad, todo les daba igual, cualquier cosa era valida en el templo de Dios.
Esto mi queridos hermanos es también una triste realidad que se está dando en nuestro tiempo por doquier en la iglesia de Dios. Ministros que lo aceptan todo sin hacer diferencia, creen que todo es valido con tal de lograr sus objetivos, no distinguen la obra de Dios hecha por el Espiritu Santo de lo que se está realizando por voluntad y fuerza humana , es decir en la carne.
Todo es valido, el Señor lo acepta todo, el lo perdona todo, se permite todo mientras usted vaya una vez en semana a la iglesia y de sus diezmos; entonces le prometen no meterse en su vida, no hacer preguntas comprometedoras respecto a su vida y conducta, y tampoco le diran lo que usted tiene que hacer.
Desde luego ninguna autoridad tienen para decirle a usted lo que tiene que hacer mientras ellos no cambien y se humillen con gran arrepentimiento ante Dios y la iglesia. Medico curate a ti mismo le diriamos, ustedes estais mas perdidos que nosotros y pretendeis salvarnos. El Señor lo llamó ciegos y guias de ciegos incapaces de guiar a otros porque entonces todos caerian en el hoyo.
Justamente lo que está ocurriendo hoy, que multitud de creyentes que ignoran las escrituras y el poder de Dios están cayendo en un profundo hoyo de desesperación siendo guiados por ministros ciegos sin ninguna visión espiritual. Son como almas en pena, como corderos que van al matadero para ser trasquilados y sacrificados por estos obreros, por pastores que lo que hacen es pastorearse así mismos buscando sus propios intereses.
“De mis sábados apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos.”
El pecado de los nobles o lideres, y de los ancianos.
“Sus jefes en medio de ella son como lobos que arrebatan la presa: derraman sangre para destruir las vidas, para obtener ganancias injustas.” (Vs.27)
Estos jefes son los lideres sobresalientes del pueblo, los nobles y ancianos que dirigian y tenían cierta relevancia en israel. Eran hombres respetados con posiciones en la sociedad tanto en la politica como en la religión.
Los que tenían posiciones y cargos abusaban de los ciudadanos, utilizaban su estatus para beneficio propio.
Ellos estabán en el centro de manera que todo pasaba forzosamente por sus manos, y cuanto sucedía era influenciado por sus decisiones “Sus jefes en medio de ella”, eran los gobernadores, los principes de las tribus, ellos movian los hilos de la ciudad.
No encontraban obstaculos para lograr sus intereses, se llevaban por delante a quien fuese necesario con tal de conseguir sus propositos, lo dominaban y controlaban todo,“son como lobos que arrebatan la presa”.
Los motivos que perseguian eran similares al de los personajes que hemos venido hablando hasta ahora “derraman sangre para destruir las vidas, para obtener ganancias injustas”
Raiz de todos los males es el amor al dinero y a las riquezas, nos dice el apóstol. Muchos se enriquecen injustamente apoderandose de los bienes del pueblo de Dios, arrebatando con manipulación lo poco que tienen a los pobres. Nunca están satisfechos con lo que reciben, siempre quieren más, poniendo como excusa que es para la obra de Dios.
Los pecados del pueblo.
“El pueblo de la tierra oprimía y robaba; al afligido y necesitado hacía violencia y al extranjero oprimía contra derecho.” (Vs. 29)
Hasta ahora podriamos haber pensado que el pueblo solo era victima de los mas influyentes y de aquellos que se encontraban en posiciones privilegiadas. Sin embargo ellos también eran culpables de pecados horrendos como podemos observar en la escritura. De manera que podemos decir como declara la biblia que todos son pecadores, no hay bueno ni uno, no hay nadie que haga el bien. Todos están bajo condenación y sentencia, Dios ha declarado juicio contra todos.
¿Que podemos hacer en medio de todo este panorama que estamos presenciando? ¿En que manera vamos a enfocar esta situación decadente?
Puntualicemos y digamos que por nosotros no hay nada que podamos hacer para remediar la situación, sin embargo Dios tiene la solución. Como entonces también hoy muchos propondrán sus remedios en forma de programas, conferencias, espectaculos y nuevos proyectos, pero todo eso no es más que basura y propuestas de hombres que nada tienen que ver con la solución que Dios propone.
“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mi, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé”
Cuando Dios determinó destruir todo ser viviente de la tierra mediante el diluvio, escogió al único hombre justo que habia sobre ella para que anunciase sus juicios. Durante largo tiempo estuvo Noé anunciando a todos lo que Dios iba a hacer mientras construia el arca, pero nadie le prestó atención hasta que ya era demasiado tarde. Solo Noé y su familia fueron salvados, no hubo nadie mas que se arrepintiera de sus pecados, de las injusticias y corrucciones que cometían. De modo que Dios ejecutó su sentencia.
Igualmente sucedió con las ciudades de Sodoma y Gomorra, que se habian corrompido hasta no poder mas y Dios determinó destruirlas. Sin embargo tuvieron la oportunidad de arrepentirse pero no quisieron. Abraham intercedió por ellas esperando que Dios tuviese en cuenta a los justos e inocentes que habitaban en ellas. Pero observamos en el relato biblico que no residia nadie que fuera justo en estas ciudades excepto Lot el sobrino de Abraham que afligia su alma en la entrada de la ciudad. Así que Dios cumplió su sentencia destruyendo dichas ciudades.
De igual manera el Señor está buscando hombres justos en su pueblo, creyentes que viven en santidad y que no se están contaminando con los pecados citados anteriormente. Ellos son tan debiles como todos los demás pero con la diferencia de que se están guardando de toda maldad, tienen el temor de Dios en sus corazones y están firmes por la gracia de Dios. Son hombres y mujeres espirituales que aborrecen la avaricia, se niegan así mismos y llevan su cruz cada día. Para ellos lo primero es el reino de Dios, buscarlo y establecerlo en la tierra.
Dios busca hombres y mujeres así para que intercedan a favor de la tierra de manera que él no la destruya.
El Señor necesita hombres que hagan vallado, que levanten los muros derribados para proteger al pueblo de Dios. Estos son muros de amor a Dios y al projimo, “Amarás a Dios con todo tu corazón, con tada tu alma y con toda tu mente, y a tu projimo como a ti mismo”
Israel había fallado en esto de manera estrepitosa, se habían alejado totalmente del primer y segundo gran mandamiento de la ley de Dios. Estos mandamientos no han sido abolidos, siguen vigentes hoy y es necesario cumplir con ellos.
Hacer vallado nos habla de edificar y construir en justicia, en santidad y obediencia a Dios según su palabra de verdad. Si no se levantan muros sobre estos pilares espirituales todo se vendrá abajo, es necesario edificar sobre el fundamento de Cristo y la palabra eterna de Dios. De modo que Dios busca hombres y mujeres dispuestos a hacer las cosas como Dios manda, listos para obedecer y dispuestos a dar la vida por la causa de Dios.
La brecha son los agujeros abiertos por causa de los pecados, son las relaciones rotas con Dios, el daño espiritual en la iglesia. Son grietas en las paredes del templo de Dios que es necesario que se reparen.
El templo de Dios está edificado con piedras vivas que son los creyentes, pero es una realidad que la iglesia, éste templo de Dios está resquebrajado, tiene innumerables brechas.
Así que Dios busca hombres para que restauren estas brechas en la iglesia por medio de la intercesión, la oración y mediante la aplicación de la palabra sanadora de Dios. Orad unos por otros para que seais sanados, exhortaos los unos a los otros en amor, amonestaos unos a otros, llevad los unos las cargas de los otros etc.
Para esto debemos hacer uso de los medios provistos por Dios y no de los remedios según la sabiduria del mundo. Debemos aplicar el consejo de Dios según su palabra bajo la dirección del consolador el Espiritu Santo y no emplear las tecnicas del mundo producto de la sabiduria de los hombres.
El Señor no encontró entre su pueblo los hombres que buscaba, no hayó a nadie absolutamente para que intercediera a favor de la tierra de manera que ejecutó sus juicios y cumplió con sus sentencias.
“Por tanto, derramé sobre ellos mi ira. Con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová, el Señor”. (Vs. 31)
Aún hay esperanza si oimos la voz del Señor y hacemos lo que nos pide, es necesario que todo el pueblo de Dios preste atención, que sus lideres escuchen y que todos nos humillemos delante de Él.
“si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.” (2ª Cronicas 7:14)
-Indice de artículos de Pedro Jurado
-Indice general de artículos
Para contactar con Pedro Jurado:
pjrodriguez328@hotmail.com
© SentirCristiano.com
|