Con Acento Poét.

  Enfermería

  ERE

  Evangelismo

  Marrruecos

  Misión Urbana

T por una Sonrisa

  Visita a los asilos

  Álbum de Fotos

  Arqueología

  Artículos

  Entrevistas

  Forwards

  Locura General

  Reportajes

  Testimonios

  Enlaces

Inicio



El  CLIMA  ESPIRITUAL (1ª parte)

“y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.” (Mateo 24:12

En la actualidad se está hablando muchísimo acerca del cambio climático, un asunto verdaderamente preocupante y que trae de cabeza a los gobiernos, bueno, digamos que a algunos. Los científicos están vaticinando desastres naturales y catástrofes apocalípticas. Recomiendan a las naciones que se tomen medidas para frenar el acelerado deterioro del planeta. La atmósfera, la tierra, los océanos y muchas especies de animales y plantas están sufriendo las consecuencias del comportamiento de la humanidad en su desenfreno imparable por el progreso y el consumo desmedido. La contaminación del planeta debido a los desechos tóxicos del consumo humano es un hecho drástico e irreversible y que desembocará en problemas ambientales altamente peligrosos para la vida humana y todo ser viviente.

Cuando veo estos acontecimientos me es difícil no retraerme para pensar en cuanto al clima espiritual en el que estamos viviendo, la contaminación moral y espiritual, como el aborto, la violencia y criminalidad, el terrorismo, la homosexualidad, el derrumbe familiar, la infidelidad conyugal, el materialismo obcecado, etc.
Parece que hubiera un cierto paralelismo entre los cambios en el clima natural y los acontecimientos en el ámbito espiritual. De hecho tiene mucho que ver. La desobediencia de los hombres a Dios, el pecado, trajo como consecuencia la maldición de la tierra. El apóstol San Pablo en su carta a los romanos dice que toda la creación gime con dolores de parto. Y al principio de esta misma carta a los romanos nos explica la causa y las consecuencias que se deducen del comportamiento de los hombres.

“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.” (Romanos 1:28-32)

Jesús, profetizando tocante a las señales de los últimos tiempos dijo que la maldad se multiplicaría y que por causa de eso el amor de muchos se iba a enfriar.
El apóstol San Pablo anunció que en los postreros días, vendrían tiempos peligrosos para el pueblo de Dios. Este peligro no se refiere solamente a la persecución o maltrato que pudieran recibir los cristianos, sino a la apostasía, al rechazo y negación de la fe y la  verdad. El peligro de dar de lado la vida de fe, de santidad y obediencia a Dios. El peligro de amoldarse a las modas y costumbres que practican los que no conocen a Dios, ni lo temen. Es el riesgo que se corre al contemporizar con el mundo en sus prácticas contrarias a la voluntad de Dios, el de amoldarnos a las corrientes y modas de nuestro tiempo.
La Biblia nos exhorta a no participar en las obras infructuosas de las tinieblas, sino a reprenderlas.
La palabra profética de Jesús hace referencia a un hecho fehacientemente constatado, el crecimiento y desarrollo del pecado en todas sus formas, la corrupción y la depravación del ser humano multiplicadas. También, a que este aumento creciente y desbordante de la maldad alcanzaría  aun a los creyentes, influenciándoles y arrastrándoles en su ímpetu. De manera que el mismo corazón de los escogidos se enfriaría apartándose de Dios y de su relación con Jesucristo.
El enfriamiento espiritual no es algo que suceda de repente, es progresivo. Es un proceso de adaptación a la temperatura, al ambiente que nos rodea.
Nos exponemos a enfriarnos cuando no mantenemos una comunión constante y de amor con el Señor, con la palabra de Dios y con otros cristianos. En nuestros corazones no debe faltar el fuego espiritual, la pasión por el reino de Dios y el gozo del Señor.

La vida cristiana es maravillosa, no hay nada en este mundo que se pueda comparar a la experiencia de conocer a Dios. Si como hijos de Dios no nos quedáramos en la orilla de la vida espiritual, en los comienzos, pensando que ya lo hemos alcanzado todo, sino que si profundizáramos más, porque hay mucho más, entonces seríamos guardados bajo las alas de Dios, y por la sombra del omnipotente.

Ahora bien, no es tanto la influencia negativa del mundo lo que afecta al creyente, como el hecho de que esta maldad se dé dentro del seno del mismo cristianismo.
En los versículos anteriores y posteriores encontramos algunas de las causas que pueden traer al corazón de los hijos de Dios el invierno espiritual.

“Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las  gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. Más ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;” (Mateo 24:9-20)

    -Indice de artículos de Pedro Jurado
    -Indice general de artículos


   Para contactar con Pedro Jurado:
   pjrodriguez328@hotmail.com

© SentirCristiano.com

Quiénes somos      Contacto      Cómo llegar      Preguntas Frecuentes