|
CARTA ABIERTA DE PEDRO JURADO
Estimado hermano en Cristo:
Que la bendición de Dios Padre, la gracia de nuestro Señor Jesucristo y la comunión del Espíritu Santo sea contigo.
He sentido en mi corazón la necesidad de escribirte esta carta con el único objetivo de animarte en la participación y colaboración en la obra del Señor.
Siendo consciente de que formas parte del cuerpo de Cristo y que, como miembro, ocupas un lugar en el mismo, con la consecuente función o dones que Dios te haya dado. Te quiero animar a que hagas participe a otros hermanos en la iglesia y también al mundo de todo aquello que Dios ha hecho en tu vida. La palabra de Dios nos dice: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” 1ª Pedro 4:10 y el apóstol Pablo le escribe a Timoteo, su discípulo que era un hombre apocado, tímido e inseguro de si mismo: “ Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti....Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” 2ª Timoteo 1:6-7.
Querido hermano, tú y yo formamos parte del plan estratégico de Dios, habiéndonos llamado conforme a su propósito, con el fin de mostrar su poder y sabiduría a este mundo y a los principados, potestades y huestes espirituales en las regiones celestes, él derramó su Espíritu sobre nosotros y nos ungió, y Cristo habiendo muerto por nosotros y resucitado, subió a la diestra del Padre en las alturas y llevo cautiva nuestra cautividad y nos repartió dones. ¡Que privilegio nos ha dado Dios! A Él sea la gloria por siempre. Ruego a Dios, que no permitas que nuestro común enemigo, te impida ser útil al Señor, haciéndote esconder los talentos y dones que Dios te ha dado.
Desde el mes de Febrero de 2005 venimos celebrando cada mes y medio en nuestra iglesia una reunión especial de evangelismo, las cuales han sido de gran bendición para las almas y, de un gran gozo para todos los hermanos que han venido participando. Muchos hermanos de nuestra iglesia colaboran y han participado activamente en estas reuniones durante todos estos meses, cada cual haciendo como ha sentido en su corazón, con canciones especiales, testimonios, poesías, danzas, teatro, orando, trayendo invitados o participando con su asistencia que no es poca cosa. Gracias a la participación de todos y por medio del Espíritu Santo, Dios ha estado obrando en estas reuniones de forma muy especial y coronando cada una de ellas con el fruto de almas salvadas. Por esto te quiero animar a que participes en estas celebraciones que son, fiestas con Jesús, y te goces con toda la iglesia y los ángeles de Dios.
Tú eres muy importante para Dios y un miembro valioso dentro del cuerpo de Cristo que es su iglesia. Si piensas que no sirves para nada o que no eres necesario, o que Dios no puede usarte, te equivocas en tu forma de pensar, no es eso lo que la palabra del Señor nos enseña. Tú eres hijo de Dios, revestido con la naturaleza divina, sellado con el Espíritu Santo, un Espíritu de poder, de amor y de dominio propio. Formas parte del pueblo escogido por Dios, para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. Eres un testigo de primera mano, porque has visto al Señor, como ha obrado en tu propia vida, has oído la voz del Señor hablándote al corazón, vives cada día en la presencia de Dios. Tienes dentro de ti el testimonio de Dios, estás bajo su gracia, conoces sus caminos, has visto sus maravillas. En fin, que posees todos los recursos, capacidad potencial, y poder necesarios para ser un instrumento del Señor. Cree esto que te digo como departe del Señor y actúa en fe, y verás la gloria de Dios. Cree, Cree, Cree, frente a tus debilidades o limitaciones, comienza donde estás, usa lo que tienes en este momento en tu mano, aprovecha la oportunidad que Dios te está blindando, arriésgate en fe y comprobarás que Dios no te defrauda. Con todo lo que el Señor ha hecho en nuestras vidas, con la abundancia de medios que nos ha dotado, y con los recursos provistos, podemos muy bien, cumplir con la responsabilidad que nos ha dado, de obedecer la gran comisión e ir y predicar el evangelio a toda criatura. Sabiendo que estará con nosotros en estos sus negocios como nos ha prometido, confirmando lo que hacemos en su nombre.
Así que ruego al Señor que te dé entendimiento espiritual, y disposición para que lo sirvas en el lugar y formas que Él tiene dispuestos para ti. Tal vez en algún ministerio de los que ya están funcionando en nuestra congregación el Señor tenga un lugar para ti, o quizás el haya puesto en tu corazón comenzar uno que no existe aun en nuestra iglesia, es algo que deberás descubrir por ti mismo y con el apoyo de otros hermanos. Sea como sea, lo cierto es, que ya es hora de que todos y cada uno de nosotros digamos al Señor: “ Heme aquí”, y nos pongamos en marcha, para la realización de ese anhelo por servirlo que por su Espíritu a puesto dentro de nuestro corazón, porque para eso nos llamó y salvó.
Oro al Señor para que te ayude a descubrir las muchas posibilidades que tienes en Él, para que venzas cualquier obstáculo en el camino a su servicio, para que cualquier situación o circunstancia en tu vida personal no te echen para atrás, sino que sirvan para el progreso del evangelio y desarrollo en tu vida espiritual.
Dios te bendiga y recibe un fuerte abrazo de tu hermano en Cristo.
P.Jurado Rodriguez.
© SentirCristiano.com |
|
|
|
|
|