|
Testimonio de Francisco Fernández Leiva
En 1971 emigré con mi esposa a Alemania. El Señor, por su misericordia envió a nuestra casa a una familia cristiana de aquel país. Ellos se ofrecieron para intercambiar el aprendizaje del español por el alemán.
El propósito de ésta familia cristiana no era otro que hablarnos del Evangelio ya que ellos nunca hablaron español, ni nosotros alemán.
También es cierto que vi en sus obras el ejemplo. Nos daban de su tiempo, nos visitaban, y su ayuda era incondicional. Se entregaban a nosotros con amor.
Un día nos hablaron de un Dios vivo, como dice la Escritura, para que creyéramos. Nos invitaron a la iglesia y aunque no entendía nada, vi allí el amor de Dios*.
Con el tiempo, me entregué al Señor, fui a las aguas del bautismo y al mismo tiempo recibí el Espíritu Santo y sus dones.
Desde entonces mi caminar cristiano no es un camino de rosas, pero la misericordia de Dios y su gracia, puedo afirmar, que me ayudan.
*“Vi allí el amor de Dios”.
Paco
© sentirCristiano.com
|
|
|
|
|